Presentación del libro: Testimonios Palafoxianos en el Cabildo Angelopolitano

La administración municipal 2011-2014 quedó marcada de manera indeleble por tres acontecimientos históricos fundamentales para la historia de nuestra hermosa ciudad capital y del propio estado de Puebla. El primero de ellos tuvo lugar en el año de 2011 cuando se dio la beatificación del venerable don Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659), quien en tan sólo nueve años, de 1640 a 1649, llegara a ostentar en la Nueva España las máximas investiduras civiles y religiosas que pocas personas llegaron a tener: obispo de la diócesis Tlaxcalensis, arzobispo electo de México, Visitador general, Juez de residencia, Virrey de la Nueva España y Presidente de su Real Audiencia; y todo ello sin perder de vista su misión pastoral de ver ante todo por el bienestar de los humildes y desposeídos del reino de Dios.

El segundo fue la magna celebración del ciento cincuenta aniversario de la batalla del 5 de Mayo de 1862, acontecimiento bélico en que las armas nacionales se cubrieron de gloria al vencer, al pie de los cerros de Loreto y Guadalupe, al ejército francés, considerado en ese momento el mejor del mundo. Y en este 2013, se recordaría la también gesta heroica que vivió la ciudad de Puebla hace ciento cincuenta años, cuando durante sesenta y dos días, del 16 de marzo al 17 de mayo de 1863, defendió la soberanía del suelo mexicano ante el feroz embate del reforzado ejército francés, comandado por el Mariscal Forey,

El Archivo General Municipal de Puebla, hizo patente su participación mediante la publicación de dos libros: Testimonios Heroicos de la Puebla de Zaragoza y Testimonios Palafoxianos en el Cabildo Angelopolitano,  que reunieron la información existente en su acervo histórico y que son una fuente de primerísima mano para conocer el acontecer diario de la ciudad en su ya centenaria historia. El equipo de historiadores adscritos al archivo, motivados y coordinados por la Mtra. María de la Cruz Ríos Yanes, su directora, nos dimos a la tarea de revisar las series documentales de nuestro valioso acervo archivístico para seleccionar la información que diera fe de la actuación civil y religiosa de don Juan de Palafox y Mendoza referentes a su amada diócesis cuya sede se encuentra a unos cuantos pasos del Palacio Municipal, en el corazón del Centro Histórico que en antaño fuera llamado la traza española de lo que don Juan de Salmerón justificara en el siglo XVI como la “República de españoles y para españoles”.

 

Portada del Libro Testimonios Palafoxianos  en el Cabildo Angelopolitano.  

Arturo Córdova Durana, coordinador. H. Ayuntamiento de Puebla, 2011. 

 

En el presente artículo haremos referencia únicamente al libro editado en el 2011 por la actual Administración Municipal, bajo el título Testimonios Palafoxianos en el Cabildo Angelopolitano, presentado en la propia sede catedralicia, el pasado 26 de julio de 2011, por parte de Mons. Eugenio Lira Rugarcía, obispo auxiliar de Puebla; el Padre Felipe Pozos Lorenzini, rector del Seminario Conciliar Palafoxiano; la Arq. Patricia Sánchez Matamoros, directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura; la Mtra. María de la Cruz Ríos Yanes, directora del Archivo General Municipal; y el notario e historiador Aldo Roberto Rivero Pastor.

Catedral de Puebla, 26 de julio 2012, presentación del libro Testimonios Palafoxianos en el Cabildo Angelopolitano.  De izquierda a derecha: Mtra. María de la Cruz Ríos Yanes, directora del Archivo General Municipal;  Pbro. Felipe Pozos Lorencini, rector del Seminario Conciliar Palafoxiano; Monseñor Eugenio Lira Rugarcía, obispo auxiliar de Puebla;  Arq. Patricia Sánchez Matamoros, directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, y el notario e historiador Aldo Roberto Rivero Pastor.

 

En el libro se deja patente que la actuación celosa y eficaz del obispo Palafox a favor de los derechos y privilegios de la corona española por un lado y por el otro, la acción doctrinal y pastoral que como obispo debía seguir, en obedecimiento a los mandatos de la Santa Sede, hicieron de la Puebla de los Ángeles de la década de los años cuarentas del siglo XVII el centro neurálgico de una álgida controversia religiosa sin precedentes, y la convirtieron en la incómoda ciudad que supuestamente le disputaba el poder ya no sólo económico sino también político y hasta religioso a los grupos gobernantes de la capital virreinal; todo ello propiciado por la incorruptibilidad del obispo y su intransigencia en la aplicación del derecho indiano y canónico, de los que era un experto conocedor tanto por sus grados académicos obtenidos en las universidades de Huesca, Alcalá y Salamanca, como por su vasta experiencia acumulada en los años que sirvió como funcionario real en el Consejo de Indias, actitud que chocaría de manera frontal contra las órdenes religiosas que no respetaban su autoridad episcopal dentro de su jurisdicción territorial, los funcionarios reales que abusaban del poder y las poderosas élites que bajo el amparo de las instituciones reales hacían jugosos negocios.

En las páginas de este documentado libro se podrá conocer en detalle episodios trascendentes de la vida de la ciudad de Puebla, desde el recibimiento del nuevo virrey, duque de Escalona y la toma de posesión de la diócesis del obispo Palafox y Mendoza, con todo y las fiestas fastuosas que ello implicaba; como las limosnas que el cabildo angelopolitano dio para la construcción de la iglesia catedral y las fiestas de su consagración, así como la erección de su colegio tridentino de San Pedro, que con el ya existente de San Juan Evangelista formarían al Seminario Conciliar Palafoxiano que aún subsiste. El lector podrá informarse también sobre la comisión de regidores que acudieron a la ciudad de México para solicitar al conde de Salvatierra, virrey de la Nueva España, su mediación en el conflicto existente entre el obispo Palafox y la poderosa Compañía de Jesús y sabrá lo mucho que la ciudad sufrió con este virrey por su actitud parcial en el conflicto religioso, lo que motivó le escribieran al rey para pedir amparo ante tales desconsuelos.  

Si bien, la actitud intransigente del obispo Palafox, reformador de instituciones, se debió a su forma congruente de pensar y actuar, polarizó a la sociedad poblana de la época, profundamente religiosa; también es cierto que removió conciencias y contó con el apoyo solidario de gran parte de sus fieles, sobre todo los más humildes y desamparados, entre los que se encontraban las etnias indígenas, despertando en ellas un verdadero amor filial por el padre y pastor que los defendía de hecho y con el derecho.  La polarización en torno a su vida y obra siguió por siglos y no obstante a que el propio cabildo angelopolitano pedía limosna por su beatificación décadas después de su muerte y a que el rey Carlos III la promovía abiertamente un siglo después, está no se dio hasta el reciente 2011, año en que el Honorable Ayuntamiento del Municipio de Puebla inscribiera su nombre con letras de oro en su Salón de Cabildos, al lado de los personajes ilustres que han velado por el bienestar de la ciudad que hoy es Patrimonio del Mundo.

 

Plano topográfico de la ciudad de Puebla levantado por el ingeniero civil Luis G. Cariaga y Sáenz el año de 1856 y reformado el año de 1863. Vista tomada desde El Calvario. Planos del Archivo Histórico Municipal de Puebla siglo XVIII y XX.  Número 430.