2 de Abril de 1867

2 de abril de 1867

En los primeros meses de 1867, sólo en México, Querétaro y Puebla flotaba la bandera imperial que durante tres años había sojuzgado el destino de México, siendo Puebla, una vez más, el lugar donde el Imperio de Maximiliano de Habsburgo iniciaría su trágico fin, cumpliendo con ello su destino como baluarte de México.

Sería Porfirio Díaz quien, luego de una serie de victorias en el sur del estado de Oaxaca y en la frontera poniente del estado de Veracruz y Puebla, efectuaría el asalto final a la ciudad de Puebla penetrando por el sur desde Acatlán y Tepeji, al tiempo que las tropas republicanas tomaban Izúcar e Matamoros y Tepeaca. 

El general Díaz avanzaría sobre los suburbios de Puebla el 8 de marzo, estableciendo su cuartel general en el cerro de San Juan, el mismo lugar desde donde el general Forey sitiara Puebla en 1863. Paulatinamente ocuparía la penitenciaría, la iglesia de San Javier, el Paseo Nuevo (Paseo Bravo), el molino de Huexotitla y el barrio de Santiago; atacando el Hospicio y San Marcos el 16 de marzo, batallas en las que el general Manuel González perdería un brazo y Carlos Pacheco el brazo, una pierna y un ojo. Caerían poco a poco los tradicionales puntos de la defensa poblana: La Merced, San Marcos y la Alameda Nueva; para, finalmente, a las cuatro de la mañana del 2 de abril de 1867, caer por asalto los últimos parapetos imperialistas que defendían la ciudad, al mando de los generales Manuel María Noriega y Hermenegildo Carrillo. Los últimos reductos en rendirse a las fuerzas de Porfirio Díaz serían el Carmen y los fuertes de Loreto y Guadalupe, siendo arriados de manera definitiva el pabellón imperial de la Puebla de Zaragoza, precipitando el fin del Imperio de Maximiliano de Habsburgo, el que tendría su desenlace final pocos meses después en Querétaro.

Más adelante, durante la llamada “Pax Porfiriana”, el 2 de abril sería una de las fechas más celebradas del calendario civil mexicano, siendo sin lugar a dudas el asalto y toma de Puebla fundamental para la recuperación de la República durante el imperio efímero de Maximiliano de Habsburgo, impuesto como gobernarte por la fuerza de las armas del ejército francés. A Porfirio Díaz, quien gobernaría México por más de tres décadas se le conocería desde entonces como “El héroe del 2 de abril”.

El Archivo General Municipal de Puebla. Memoria del Mundo de América Latina y Caribe, guarda valiosos testimonios de tan trascendental hecho en la historia de México, siendo un orgullo para la actual Administración Municipal, presidida por el acalde Luis Banck Serrato el poder mostrarlos a través de la presente exhibición conmemorativa de la recuperación de la República iniciada en suelo poblano el 2 de abril de 1867, esperando que la ciudadanía en general valore y redimensione tan importante acontecimiento histórico, acaecido hace 150 años.